Historias de marcas
Cómo empezaron las marcas que usas todos los días.
Cómo un vendedor de batidoras se quedó con McDonald's
McDonald's tiene más de 40.000 restaurantes, pero los hermanos que le dieron su apellido terminaron sin la empresa… y sin poder usar su propio nombre.

La suela de Nike que nació en una wafflera
La primera gran suela de Nike se fabricó con la wafflera de cocina de un entrenador de atletismo. La wafflera quedó arruinada, pero la idea funcionó.

Toyota empezó fabricando máquinas para tejer
La marca de autos que más vende en el mundo nació de un telar que se detenía solo cuando se rompía un hilo.
Wrigley no quería vender chicle: el chicle era el regalo
William Wrigley vendía jabón y regalaba otras cosas para convencer a las tiendas. Dos veces, el regalo se volvió más famoso que el producto.
Coca-Cola nació en una farmacia (y su receta vive en una bóveda)
La bebida más famosa del planeta vendía nueve vasos al día su primer año. Hoy su fórmula secreta está guardada en una bóveda que nadie puede abrir.
Antes de los bloques, LEGO hacía tablas de planchar
Un carpintero danés sin clientes, un incendio y una apuesta por el plástico: así nació el juguete más famoso del mundo.
Play-Doh nació para limpiar paredes
Era una masa para quitar el hollín del papel tapiz. Cuando nadie la necesitó más, una maestra la convirtió en juguete.
Nintendo empezó vendiendo cartas para apostar
Taxis, arroz instantáneo y hoteles por horas: Nintendo probó de todo antes de los videojuegos. Lo que la salvó fue un juguete.
Nokia, la marca del celular «indestructible», empezó haciendo papel
Papel, botas de goma, neumáticos y cables. Nokia hizo de todo antes de apostarlo todo a los teléfonos móviles.
Samsung empezó vendiendo pescado seco
Una pequeña tienda en Corea, un televisor en blanco y negro y una hoguera de 150.000 teléfonos defectuosos.
Lamborghini nació por una pelea por un embrague
Un fabricante de tractores, un Ferrari con problemas y una respuesta que no le gustó: así nació el rival más famoso de Ferrari.

7 inventos que nacieron por accidente
Un chocolate derretido, unas manos sin lavar y un laboratorio desordenado. Así nacieron el microondas, la sacarina, los rayos X, el Post-it y la penicilina.