
Monopoly es uno de los juegos de mesa más famosos del mundo: se calcula que se han vendido más de 275 millones de copias. Pero el hombre que se hizo millonario con él no lo inventó.
Lo inventó una mujer. Y por su idea le pagaron unos 500 dólares.
Lizzie Magie, inventora
Elizabeth Magie, a la que todos llamaban Lizzie, nació en Estados Unidos en 1866. Fue taquígrafa, escritora, actriz… y también inventora.
En una época en la que muy pocas mujeres tenían patentes, en 1904 consiguió la de un juego de mesa: The Landlord's Game, «el juego del casero».

Un juego para enseñar
Su objetivo no era solo divertir, sino enseñar. Quería mostrar que cuando unos pocos se quedan con todas las propiedades, los demás terminan arruinados.
Por eso el juego tenía dos tipos de reglas: unas en las que todos ganaban cuando se creaba riqueza, y otras en las que el objetivo era crear monopolios y arruinar a los rivales. Adivina cuáles se hicieron populares.
Un juego copiado a mano
Durante casi treinta años, el juego se fue copiando a mano. Lo jugaban estudiantes y grupos de amigos, y cada uno le cambiaba algo. No se compraba en una tienda: el tablero se dibujaba en casa.
En Atlantic City, una comunidad de cuáqueros le puso a las casillas los nombres de las calles de su ciudad. Esos nombres siguen en el Monopoly clásico de Estados Unidos.
Llega Charles Darrow
Charles Darrow era un vendedor que se había quedado sin trabajo con la Gran Depresión. Unos amigos le enseñaron esa versión del juego, y él copió las reglas.

Se la vendió a la empresa Parker Brothers, y en 1935 salió a la venta con un nombre nuevo: Monopoly. Y con Darrow como su inventor.
Un éxito inmediato
El primer año se vendieron unas 278.000 copias, y al año siguiente, más de 1,7 millones. Darrow se hizo millonario, y durante décadas se contó su historia: la de un desempleado que inventó un juego en plena crisis.
Parker Brothers también le compró a Lizzie su patente. Según la mayoría de las fuentes, le pagaron unos 500 dólares, y el crédito siguió siendo de Darrow.
Por la patente de su juego, a Lizzie Magie le pagaron unos 500 dólares.
Una mujer que ya denunciaba la injusticia
Lizzie ya conocía la injusticia. Años antes había publicado un anuncio en el periódico ofreciéndose en venta como «esclava», para denunciar las pocas oportunidades que tenían las mujeres.

Murió en 1948 sin que casi nadie supiera que la idea del Monopoly era suya.
La verdad sale a la luz
Su nombre volvió a salir a la luz en los años setenta, cuando un profesor de economía, Ralph Anspach, investigó el origen del juego para defenderse de una demanda por su propio juego: Anti-Monopoly.

Un juego creado para advertir contra la avaricia terminó haciendo rico a quien se quedó con la idea.
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Fuentes
- Lizzie Magie y la patente de The Landlord's Game (US 748,626, 5 de enero de 1904): Wikipedia (Lizzie Magie, The Landlord's Game), National Women's History Museum y Parade.
- Versión de los cuáqueros de Atlantic City y Charles Darrow: Wikipedia (Monopoly), Smithsonian Magazine y Saturday Evening Post.
- Venta a Parker Brothers (1935), ventas del primer y segundo año y los unos 500 dólares pagados a Magie: Wikipedia, Women's History Museum y All That's Interesting.
- Anuncio en el que Magie se ofreció «en venta»: Smithsonian Magazine y All That's Interesting.
- Ralph Anspach y Anti-Monopoly: Wikipedia (Monopoly, Lizzie Magie).
- Más de 275 millones de copias vendidas: estimación citada por varios medios (la Biblioteca del Congreso de EE. UU. habló de más de 250 millones en 2010).
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